12.8.10

Una historia interesante de un israelí.




Este peculiar israelí es un hombre de negocios, Robert Harush es un judío de 58 años que ha dedicado su vida a los bienes raíces en Europa y aunque divide su tiempo entre Francia e Israel no ha olvidado su origen en un pequeño pueblo israelí de nombre Ashkelón. Por esto ha decido participar en la reconstrucción de varios edificios. Pero ahora ha decidio emplear parte de su fortuna para reconstruir y arreglar una mezquita musulmana en la localidad de Montereau en Francia. La comunidad musulmana de la zona mantiene una estrecha relación personal con Robert.



El ha comentado que está "harto del odio y que una voz sana tiene que emerger"... ya que si los políticos no han logrado la paz, lo tienen que hacer los empresarios para crear un puente entre judíos y árabes, religiosos y seculares.






Robert, que es padre de 4 hijos, no se considera religioso pero si está a favor de la unidad.






Hay gente maravillosa en el mundo todavía.

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