Aunque cada día es un nuevo comienzo sucede a menudo que nos encarrilamos en la cotidianidad. Que no tiene nada de malo, pero cada vez que empieza un año normalmente revisamos el año anterior y nos replanteamos para la nueva experiencia de un año más.
Y en esa reflexión, noto que mi vida se ha ido convirtiendo de blancos y negros (muchos más negros) a una gran gran variedad de grises y quiero irme llendo más claro cada vez.
La buena noticias es que Dios me ama y me doy cuenta de lo super consentida que soy.
Si se empañan los lentes pues a limpiarlos.... a veces con lágrimas pero siempre tratando de que estén limpios para ver cada vez más y mejor. Quiero en este año estar más contenta, disfrutar más cosas, aprender más y más cada vez y amar mucho. Sobretodo AMAR MUCHO. A todos, a los que quiero y a los que no quiero tanto. A mi misma con mucho cariño y vivir intensamente.
Recuperar el camino de la verdad, de la fe. Recuperar la alegría y compartir lo más que pueda.
Gracias siempre por todas las bendiciones que hay en mi vida.